¡Tratados de Teoloyucan!

El pasado 13 de agosto fueron conmemorados los 105 años de la firma de los “Tratados de Teoloyucan”, donde tuve la satisfacción de asistir como Titular de la Unidad de Gobierno, en representación de la Dra. Olga Sánchez Cordero, titular de la SEGOB. Por lo que me es propicio explicar en qué consistieron estos tratados.

Al triunfar la Revolución Maderista en 1911, Francisco I. Madero se consagra como Presidente de la República, estableciéndose así una transición democrática, aboliendo más de 30 años de régimen de Porfirio Díaz, así como la disolución del ejército federal.

Esto causó descontento a las élites por lo que en febrero de 1913 se lleva a cabo un golpe de Estado por el General Victoriano Huerta, asesinando a Madero y reinstaurando el viejo régimen.

Fue notorio el descontento popular, suscitándose diversos movimientos revolucionarios buscando el retorno al orden constitucional, esta vez dirigidos por Venustiano Carranza, quien mediante el Plan de Guadalupe, es designado Primer Jefe del Ejército Constitucionalista, obteniendo importantes victorias.

Fue entonces que en julio de 1914, el General Huerta, se daba cuenta de la imperiosa victoria revolucionaria, presentando su renuncia a la Presidencia de la República y saliendo de manera inmediata al exilio, nombrando al Francisco Carvajal, como su sucesor, quien a su vez nombró a José Refugio Velasco como Ministro de Guerra y Marina y Gustavo A. Salas como Subsecretario.

Intentan negociar con los revolucionarios pero estos se niegan, es entonces que el General Álvaro Obregón entabla negociaciones entre revolucionarios y el Gobierno Federal en el poblado de Teoloyucan, Estado de México, y para el 11 de agosto de 1914, respetando la resolución que habían llegado, la comisión representante del Ejercito Federal salió de la capital de la República.

Ese mismo día arriba al poblado Venustiano Carranza quien tuvo una plática con Cardoso Oliveira, Ministro de Brasil, donde estableció el respeto de las garantías para la salida de los pobladores extranjeros.

Fue entonces que el 13 de agosto de 1914 se firman, sobre una salpicadera de un automóvil Packard, los tratados de rendición, disolviendo al Ejército Federal y la capitulación de la Ciudad de México, estando presentes los Generales Álvaro Obregón, Gustavo A. Salas, Secretario de Guerra; el representante de la Armada Federal, Contralmirante Othón P. Blanco y el General Lucio Blanco.

Fueron firmadas dos cartas, en la primera se establecieron las bases por las que las fuerzas constitucionalistas entrarían a la capital, velando por el respeto de las y los ciudadanos; y la segunda, donde se establecieron las características en las que se realizaría la evacuación de la Plaza México y la disolución y desarme del Ejército Federal.

Concluyo diciendo que siempre será elogiable la victoria de las clases medias y populares, por lo que con estos tratados se da entrada a una lucha permanente, pues en la actualidad los actores políticos estamos obligados a reflexionar sobre el camino que habremos de tomar en esta nueva transformación de la vida pública y democrática colaborando juntos con una sola visión, el beneficio de México.

Por |2019-08-20T11:25:59+00:00agosto 20th, 2019|Blog|Sin comentarios

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Waldo Fernández
Regio, tenaz, Lic. En Derecho por la UANL. WhatsApp: 81 1800 1357. Titular de la Unidad de Gobierno en la @SEGOB_MX.