SIN NOMBRE · POR HERIBERTO CASTILLO

SIN NOMBRE
Por Heriberto Castillo

Toda mi vida he escuchado a la gente de Monterrey quejarse por el clima. Sobre todo por el calor. Yo creo que tal vez no es tanto el factor temperatura, más bien, lo que sobra es concreto, asfalto y lo que nos falta son árboles y áreas verdes (hierba, césped). La ciudad creció de manera exponencial, pero a nadie le importaron las áreas verdes.

   Los árboles se convirtieron en un estorbo para la gente, nadie quiere cuidarlos, y menos barrer sus hojas secas. Atrás quedaron las épocas en que las amas de casa, salían a barrer la calle, y de paso se enteraban de las noticias más frescas de la cuadra.

 Yo recuerdo un vecino, hace muchos años, que me imagino recibió un bono, o algo así, el hecho es que cambió la fachada de su casa, a lo que se usaba en aquel entonces, ladrillos y tejas. Pero gran sorpresa me llevé cuando al terminar su remodelación, cortaron dos fresnos enormes que tenían en la banqueta, obvio, el gasto no podría ser en vano, la gente tenía que ver, sin estorbo alguno, su renovada fachada.

   Otros vecinos cortaban árboles por diferentes motivos. Algunos porque los pájaros cagaban sus vehículos, y otros porque levantaban la banqueta. Yo creo que lo más correcto sería reparar la banqueta, eso lleva unas horas, y un árbol tarda décadas en crecer. Pero en realidad, muchas personas se niegan a ver un futuro sin árboles. Recuerdo en la película del Lórax, la gente tenía que pagar por una bolsa de aire, ya que no había árboles en el mundo. Pues creo que ya estamos igual, me enteré que en las tiendas ya venden bolsas de aire, basta comprar una bolsa de papitas y darnos cuenta que están llenas de aire (jajaja, pésimo chiste).

    Para nuestra fortuna, ya hay leyes que defienden a los árboles. El problema es que sucede que las leyes se vuelven muy flexibles, y que los desarrolladores sí pagan por la arborización en sus fraccionamientos, pero nadie sabe si la cantidad de árboles regresa a las áreas afectadas.

  Entonces, ya va siendo hora que nuestras autoridades tomen en serio eso de la ecología, que planten árboles en las banquetas de las colonias, y que se comprometan a reparar concreto, cables y todo lo que pueda dañar un árbol. La mayoría de la gente ve muy lejano los daños que pueda tener una ciudad sin árboles, por eso, no queda otra, mas que la autoridad se encargue de este asunto. Caray.

   

Por |2018-07-19T16:31:31+00:00julio 19th, 2018|Uncategorized|Sin comentarios

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