Notre Dame… ¡Un símbolo de París!

Notre Dame… ¡Un símbolo de París!

Entre las noticias que mantuvieron a toda la comunidad internacional frente a los medios de comunicación, fue el incendio en una de las iglesias más representativas de todo el mundo: La Catedral de Notre Dame, ubicada en París, Francia, con un promedio de más de 20 millones de visitantes al año y declarada por la UNESCO como patrimonio de la humanidad.

Pero, ¿por qué es tan mencionada esta catedral?

La catedral de Notre Dame o Nuestra Señora de París, es una muestra perfecta del arte gótico francés. Su construcción comenzó en 1163 y culminó en 1345, lo que conllevó casi dos siglos de trabajo y distintas generaciones que sólo vivieron para trabajar en esta memorable construcción. Está ubicada en la isla de Cité, situada en medio del río Sena.

Dicha construcción fue impulsada por el obispo Maurice de Sully en el tiempo de Luis VII, donde participaron todas las clases sociales de París, incluido el Rey, por lo que su edificación no fue interrumpida en ningún momento. En un principio la catedral se construyó en medio de muchas casas y en calles estrechas, por lo que desde cualquier vivienda se podría apreciar tan majestuosa construcción, ya que hoy en día tiene un gran espacio abierto distinto al de esa época.

Entres las características más imponentes resalta su poder simbólico, como solía ser el arte gótico, donde cada centímetro era cuidadosamente detallado por artesanos, que cabe mencionar creían que Dios los observaba, por lo que hay miles de detalles que tal vez parecen imperceptibles, pero para los artistas que intervinieron eran prescindibles y realizados con total devoción que no les importaba que viera el ojo humano sino los grandes detalles que podría ver Dios; para ellos era darle toda la dignidad necesaria a la obra como una ofrenda, por lo que se conocía como la oración de piedra en el arte gótico. Asimismo, es dedicada a la Virgen María por eso el nombre en francés, Notre Dame que significa Nuestra Señora, ya que en ese entonces el culto mariano estaba en la cúspide.

Fue entonces que con esta devoción para su construcción, se aprovecharon los nuevos recursos arquitectónicos en los cuales era prominente la altura y la luz, por lo que fue un trabajo excelso en sus bóvedas de crucería, vitrales, contrafuertes, rosetones y arbotantes, lo que expresó la renovada fe de las personas hacia Dios.

Es así que la construcción que da inicio en el año 1163, para 1182 comienzan los servicios religiosos y se termina el área del coro, en 1200 terminan la nave principal, en la entrada del siglo XIII comienza la construcción de torres y fachada, de 1250 a 1267 terminan el transepto, que es la nave transversal que forma el brazo corto de la cruz, así como la instalación de la primera aguja; para 1345 se termina la construcción, posteriormente en 1400 se instala la campana de la torre sur, en el siglo XVII se destruyen todos los vitrales para sustituirlos por decoración barroca. De 1630 a 1707 se elaboraron un total de 77 pinturas, pero durante la Revolución Francesa en el siglo XVIII sufrió de saqueos y destrucción de algunas partes de la catedral, entres los diversos asaltos uno muy particular fue el de las campanas para hacer cañones con el hierro. Ya para el siglo XIX comenzaron los proyectos de restauración, en 1856 se hace la instalación de 4 campanas en la torre norte, como dato curioso en 1831 fue cuando Víctor Hugo publica la afamada novela de Nuestra Señora de París, donde se dio a conocer el famosísimo Jorobado de Notre Dame.

Ahora bien, hay ciertas partes de la catedral que son icónicas y muy interesantes como la planta principal que tiene forma de cruz latina, con una nave principal de 127 metros de largo y 48 de ancho, en total la catedral tiene una superficie de 5500 metros cuadrados de edificación y alcanza una altura de 96 metros. En su fachada principal se encuentran tres pórticos o tímpanos que dan entrada a los fieles y turistas al interior, el de la izquierda es dedicado a Santa Ana, Madre de María, el central dedicado al Juicio Final y en el de la derecha el de la Virgen María, que por cierto padeció importantes mutilaciones en la Revolución Francesa, por lo que tuvo que ser restaurada. Arriba de estos tímpanos se encuentra la galería de los reyes y la galería de las quimeras o gárgolas, la cual representa un grupo escultórico de 28 figuras reales de Judea e Israel, que también sufrió destrucciones ya que pensaban que eran los reyes de Francia en la Revolución Francesa, es así que el arquitecto Eugène Viollet-leDuc, se encargó de la remodelación innovando en muchos aspectos, incorporo su rostro en algunos reyes y por otro lado adaptó en los restos de la galería, gárgolas a figuras monstruosas y fantásticas con base en la fantasía romanticista del siglo XIX.

Por otro lado, se encuentra la denominada “Puerta Roja”, que es utilizada para el paso de los religiosos del claustro hacia la iglesia, así como el área del coro, con la finalidad de celebrar los maitines, que es la hora más temprana del amanecer que servía de rezo en la Iglesia católica y en la Iglesia ortodoxa para la liturgia de las horas canónicas y sólo es de uso interno. Por su parte está el techo y la aguja, que se encuentra sostenido por un armazón de madera que tiene el nombre de “El bosque de Notre Dame”, denominado así porque en la construcción de cada viga se utilizó un árbol de roble entero, algunos con cientos de años de antigüedad; ya en la parte más alta se encuentra la simbólica aguja, añadida en el siglo XIX también por Viollet-leDuc, asimismo, reprodujo a los doce apóstoles en bronce que vigilan la ciudad desde las alturas.

Dentro de la catedral, se despliega un techo con bóvedas de crucería, por lo que sus nervaduras distribuyen  el peso hacia los pilares, por lo que con esta técnica se lograron eliminar los muros pesados y pudieron crearse ventanas para un efecto celestial. Por su parte, otra característica de Notre Dame fueron sus rosetones, que son ventanas circulares dotada de vidrierías, presentes en la mayoría de sus fachadas, en la norte dedicada a la Virgen María y en la del Sur dedicado a Jesucristo.

Para finalizar, en importante mencionar su arte litúrgico y decorativo, que aunque no tenían una función litúrgica como tal, siempre tuvieron una función educativa y de propaganda, donde se destaca una JUBE, que es un muro que rodea el coro y lo enmarca dentro de la planta y que está decorado con tallas de madera policromadas que describen los ciclos de la vida de Jesús, en su sección norte también se describe la vida de Jesús desde la infancia hasta su pasión y muerte, en la sección sur se representan la resurrección, y finalmente la catedral está decorada de una colección de arte litúrgico en piedras y metales preciosos.

Como se observa la Catedral de Notre Dame, ha sido testigo de innumerables eventos, como las coronaciones de Napoleón Bonaparte y Enrique VI de Inglaterra, así como la beatificación de Juana de Arco, además de soportar dos guerras mundiales, por lo que sin duda, la convierte en una mítica catedral que conlleva ocho siglos de historia, igualmente de ser una efusión muy importante para todo el mundo, donde una de sus principales visitas es subir a las torres de la misma por sus 387 escalones, para poder apreciar sus gárgolas y conocer su campanario donde como lo decía el libro de Víctor Hugo, se encontraba Quasimodo el Jorobado de Notre Dame, que por cierto, existe una documento que hace una referencia de quién podría haber sido este personaje, o al menos en quién se inspiraría, ya que surgieron evidencias de que la novela se basó en un solitario escultor jorobado que trabajaba para el gobierno francés y se encontraba colaborando en la reparación de la catedral cuando la novela fue escrita en el siglo XVIII, sin embargo no aparecen referencias, del amor que le tenía a la hermosa gitana Esmeralda.

En fin, Notre Dame es sin duda una Catedral hermosa, digna de platicar y escribir de ella en cualquier parte del mundo, sin embargo no todo ha sido historia y magnificencia, como se mencionó al principio, en pasados días fuimos testigos de un incendio que destruyó una parte importante del patrimonio arquitectónico, religioso y artístico de la catedral, como la aguja que fue derribada por las llamas, así como el crucero y el transepto norte, tres reliquias, donde sobresale una de las 70 espinas de la corona de Cristo, dos tercios de la cubierta, que son aproximadamente mil metros cuadrados, también fueron afectados tres rosetones; en fin, es momento de comenzar la reparación de la catedral, que según expertos tardará 5 años.

Cabe mencionar que de acuerdo a estos grandiosos símbolos mundiales, como lo es Notre Dame, Nuevo León cuenta con una réplica de otro muy importante, la Capilla Sixtina y se puede disfrutar de manera gratuita gracias a las aportaciones del Gobierno y privadas, dicha réplica de esta gran obra de arte realizada por el artista Miguel Ángel, es única en el mundo y fue realizada por talento cien porciento mexicano, por lo que recomiendo que aprovechen y asistan a esta experiencia única. 

Concluyo diciendo que cada país cuenta con sus propios símbolos, unos más conocidos que otros, pero todos representando la historia y el esfuerzo de sus habitantes, como Notre Dame en París, la Capilla Sixtina en Roma, la Sagrada Familia en Barcelona, la Plaza Roja en Moscú, el Palacio de Bellas Artes en la CDMX o la Macro Plaza en Nuevo León, convencidos que estos iconos arquitectónicos resisten y resistirán nuevamente la historia, eso es y eso significan ¡Los símbolos del Mundo!

Por |2019-04-22T13:21:08+00:00abril 22nd, 2019|Columna, Kleroterion|Sin comentarios

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Waldo Fernández
Regio, tenaz, Lic. En Derecho por la UANL. WhatsApp: 81 1800 1357. Titular de la Unidad de Gobierno en la @SEGOB_MX.