“No sé si soy un diputado loco”: Waldo Fernández

Horacio Jiménez

Waldo Fernández González es diputado federal del Partido de la Revolución Democrática (PRD) de Nuevo León, y es de los pocos servidores públicos que le regresan algo de lo que ha obtenido a la sociedad, pues decidió donar la dieta que obtiene como legislador.

En entrevista con EL UNIVERSAL, Fernández González cuenta que decidió, desde que fue electo diputado plurinominal, donar un mes sí y un mes no, los casi 74 mil pesos que recibe como diputado a asociaciones de beneficencia pública. Acepta que el vínculo entre la sociedad y los legisladores está roto y con este tipo de acciones se pueden acercar a la ciudadanía y cambiar la imagen que tienen de ellos. Dice que no sabe si está “loco” por donar su dieta, pero quiere terminar su labor modificando la impresión de la gente.

Fernández González, aficionado a los Tigres de la UANL, relata que esta idea nació porque su hija padece una enfermedad llamada espina bífida, que no tiene cura, por lo que conoció de cerca los gastos tan altos que representa para las familias un padecimiento como este.

Waldo Fernández es abogado de profesión y litigó hasta antes de ser diputado federal externo del PRD, pero su familia es dueña de una inmobiliaria, lo que le permite donar su salario a causas de beneficencia.

¿Por qué donar su dieta?

—Estoy haciéndolo un mes sí y un mes no en la donación de mi dieta. Empecé con la Asociación de Espina Bífida de Monterrey (en septiembre) y en noviembre le tocó a Promoción de Paz.

La Asociación de Espina Bífida trabaja con niños que tienen esta enfermedad y mi hija la padece, aunque ya está muy bien, yo sé lo que cuesta padecer esta enfermedad.

Promoción de Paz trabaja con familiares de internos para evitar el círculo de la violencia. En enero le toca a Familia Digna, que se dedica a trabajar con internos. En marzo viene Centro Integral Down, A.C. y probablemente en mayo sea el Centro de Integración Ciudadana, del cual soy fundador y ya hay lista de espera.

¿Qué requisitos necesitan?

—Primero validamos que las asociaciones verdaderamente existan, hay muchas ONG en México y en Monterrey, a parte se hace un proceso de comunicación con ellos y deciden si quieren darle publicidad o no. La intención es esa, acercar a los diputados con los ciudadanos y que sepan que tenemos ganas de cambiar las cosas.

¿Donará los tres años?

—Mi intención es un mes sí y un mes no, mientras yo sea legislador donaré 73 mil 910 pesos, es la parte que uno recibe líquido. Aunque internamente damos un fondo de ahorro, y aunque soy diputado federal externo doy al partido una parte de mi salario.

¿Esta intención de dónde nace?

—Soy empresario y este tema de la política se da en una situación coyuntural, aunque soy de ideas progresistas y de izquierda, veía que sí hay un alejamiento de diputados locales y federales con el ciudadano porque no hemos sabido explicar muy bien nuestro trabajo, en redes sociales me piden cosas que no dependen de mí. Lo que veo es que está rota la relación entre el diputado y la gente, creo que esa es una manera de acercarnos a ellos y mostrarles que las cosas no son como se ven.

Si dona su dieta como legislador, ¿de qué se mantiene?

—Nosotros tenemos una inmobiliaria como negocio familiar. Hasta antes de entrar era un abogado postulante y me iba bien y con la inmobiliaria me permite no vivir de esto, el otro mes de dieta es para los gastos operativos de mi comité. Aclaro que no todos los diputados están en mi misma situación, no muchos diputados lo pueden hacer y no tendrían por qué hacerlo, puesto que éste es un trabajo legítimo.

¿Qué otra cosa realizará para mejorar la imagen?

—Los ciudadanos identifican que los diputados no trabajamos y liberé una aplicación móvil que te dice dónde estoy, lo que hago y las iniciativas que presento y con eso estoy cubriendo esa parte; mis redes sociales me están ayudando mucho. La otra parte de estar donando a los ciudadanos es un buen gesto, que no sólo es para mí, sino para que todos los diputados vayamos cambiado la imagen que se nos ha ido generando y que a veces, nos la hemos ganado nosotros con algunos errores.

Sin ofender y con todo respeto, pero parecería un legislador loco que dona su salario

—En Nuevo León la izquierda es marginal y mucho de eso tiene que ver con las causas sociales, lo que estoy haciendo es una agenda para que el ciudadano suavice su imagen hacia la izquierda y luego hacia los diputados y yo sí estoy en condiciones de hacerlo.

No sé si soy un legislador loco, pero lo que yo sí sé es que quiero salir de esta experiencia cambiando la imagen o al menos que la mía no fuera a salir lastimada; creo que estoy haciendo lo correcto liberando herramientas, donando mi salario, comunicando, diciéndole a la gente cómo trabajo, esperemos que no me equivoque en el camino.

Ver nota: http://www.eluniversal.com.mx/articulo/nacion/politica/2015/12/27/no-se-si-soy-un-diputado-loco-waldo-fernandez

Por |2018-10-10T10:38:26+00:00diciembre 29th, 2015|Blog de Waldo, Uncategorized|Sin comentarios

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