¡La contrarreforma educativa!

El pasado miércoles 25 de abril a altas horas de la madrugada se aprobó en la Cámara de Diputados el dictamen de la “Reforma Educativa”. Al ser un tema tan polémico, es necesario hacer una explicación detallada respecto a ésta; cabe mencionar que al ser una reforma constitucional, fue necesario que se aprobara por un tipo de votación denominada mayoría calificada, que significa que voten dos terceras partes de los legisladores presentes.

Ahora bien, entre los puntos que destacaron en esta reforma fue que se respeta el derecho de niñas, niños, jóvenes y adolescentes a su inclusión al Sistema Educativo Nacional desde la enseñanza inicial hasta la superior, se establece la obligatoriedad de la educación inicial y superior y se establece que los derechos laborales de los maestros se regirán por el Apartado B del artículo 123 de la Constitución Política y se eliminan las evaluaciones que afectaban la permanencia de los docentes en el servicio, entre otras más.

La iniciativa que comento reforma los artículos 3, 31 y 73 de la Constitución Política y surgió de siete iniciativas: Una del Ejecutivo Federal, otra de Coordinadores de Grupos Parlamentarios y las demás de diversos legisladores.

Su objetivo, es instaurar evaluaciones docentes de carácter formativo, diagnóstico e integral, así como eliminar evaluaciones punitivas, a su vez garantiza el derecho de toda persona a recibir una educación equitativa, inclusiva, plurilingüe, intercultural, integral y de excelencia, con la finalidad del mejoramiento integral de los educandos, logrando un desarrollo intelectual con fortalecimiento crítico y analítico, buscando también, una relación íntima entre las comunidades y la escuela, además, se precisa que la enseñanza inicial es un derecho de la niñez por lo que el Estado será el responsable de concientizar y perseverar en su importancia.

Por su parte, esta reforma fomenta el estudio de las humanidades, la geografía, ciencia, historia, filosofía, civismo, que es esencial en cualquier sociedad, así como la filosofía, exhorta a la innovación, las lenguas, ya sean propias o extranjeras, la educación física, las artes, el cuidado al medio ambiente, la cultura de la paz y la promoción de acciones y vida saludables.

Dicha iniciativa se divide en dos apartados primordiales: el de la “Evaluación” y el del “Régimen laboral”.

Para la primera, se abroga la Ley del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación y se elimina dicho Instituto, crea el Sistema Nacional de Mejora Continua de la Educación, coordinado por un organismo público descentralizado, con autonomía técnica, operativa, presupuestaria, de decisión y de gestión, además de otorgarle personalidad jurídica y patrimonio propios; entre sus funciones principales destaca realizar estudios, investigaciones y 
evaluaciones diagnósticas, así como establecer criterios que deben cumplir 
las instancias evaluadoras. Por otro lado, debe emitir lineamientos relacionados con el desarrollo del magisterio, el desempeño escolar, los resultados del aprendizaje y la mejora de las escuelas, proponiendo mecanismos entre autoridades para atender las necesidades de los estudiantes, así como difundir información para la mejora continua del sistema educativo nacional.

Para el régimen laboral, se garantiza la vigencia de los derechos laborales de los trabajadores al servicio de la educación, tutelados por el apartado B del artículo 123 constitucional; asimismo, en tanto el Congreso de la Unión expida la ley en materia del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros, queda suspendida toda evaluación, por lo que ninguna deberá estar ligada a la subsistencia del empleo, es así que las evaluaciones sólo serán de carácter informativas, de diagnóstico e integrales, por otro lado, permanecerán vigentes las disposiciones que facultan a la actual Coordinación Nacional del Servicio Profesional Docente de la Secretaría de Educación Pública.

Por su parte, los derechos adquiridos de las y los docentes no podrán ser restringidos o afectados de forma retroactiva. 


De acuerdo al ingreso y promoción de profesores, se ponderarán las aptitudes, experiencia docente y conocimientos, otro aspecto importante, es que los planes y programas de estudio deberán tener enfoques de derechos humanos con perspectiva de género y educación sexual en todos los niveles educativos.

Asimismo, se fortalece la educación normal y se salvaguarda, respeta y promueve la autonomía de las universidades y sobre todo el estado reconoce a los planteles educativos como espacios vitales y fundamentales para la educación, por lo que se garantiza infraestructura suficiente y materiales didácticos.

También, se revalora a las y los maestros, buscando el respeto de todos sus derechos, dotando de políticas públicas para que el mundo de la educación sea una garantía y no un privilegio, pero también, busca hacer responsables del desempeño y progreso de los educandos  a los padres, madres o tutores. En otro orden de ideas, se hacen ajustes al criterio de educación inclusiva, lo que hace que se tomen en cuenta las circunstancias, capacidades y necesidades de los alumnos, por otro lado, se proporcionan medios de acceso a la educación superior para  las personas que cumplan todos los requisitos dispuestos por las instituciones públicas. 

Estoy convencido que la educación en cualquier país, es la mejor inversión que podemos tener en nuestra sociedad, sin embargo, no se si con esta reforma puedan abatirse los grandes rezagos educativos en nuestro país, nuestro gobernantes deben empoderar como bandera principal, brindar expectativas más amplias a nuestras niñas, niños y jóvenes en todos los niveles educativos y en consecuencia, poder acabar con la desigualdad, la pobreza, la corrupción, la violencia y la ignorancia, pero esta inversión no puede completarse con eficacia, si no hay reciprocidad y justicia en el círculo estudiante, maestro, institución y autoridad.

Como sabemos el comienzo de esta reforma viene contrastada de posiciones políticas, ya que para muchos es un retroceso, para otros es un gran avance y otro grupo más manifiesta que son solo las adecuaciones que perfeccionarían a la que está vigente, en fin el tiempo lo dirá, lo que me llama la atención y es un punto a considerar es cómo los defensores de la anterior ahora se sumaron a esta, es muy curioso el cambio de opinión de los que en su momento votaron la primera reforma, lo que me da argumentos para concluir que en esta endeble democracia legislativa, pareciera que nunca se vota por convicción, sino por intereses, solo el tiempo dirá quien tiene la razón con esta “contrarreforma”.

Lo que sí estoy seguro es que nuestra Nación, necesita educación, pero de buen nivel, ya que nuestras futuras generaciones serán la diferencia en este país que tiene tantas carencias, vamos pues de la mano con las niñas, niños y adolescentes, por una nación mejor, por instituciones y docentes de nivel, para lograr lo que siempre hemos aspirado a través de la educación,…“Un México Educado y Preparado”.

Por |2019-04-29T14:15:46+00:00abril 29th, 2019|Columna, Kleroterion|Sin comentarios

About the autor:

Waldo Fernández
Waldo Fernández González es Licenciado en Derecho por la Universidad Autónoma de Nuevo León, Tigre de corazón, tenaz y orgullosamente regiomontano.