Hasta cuando…

En pasados días nos enteramos de la lamentable noticia del fallecimiento de la hija de la Diputada Carmen Medel Palma, del Grupo Parlamentario de Morena, enterada durante la sesión del jueves 8 de noviembre, por lo que, por respeto a la Legisladora, el Presidente de la Mesa Directiva, el Dip. Porfirio Muñoz Ledo, decidió culminar dicha sesión, sin embargo, todos los legisladores se unieron a la pena que embarga a la Diputada y externaron su consternación, exhortando hacer todo lo necesario para erradicar este tipo de violencia y hacer justicia de este lamentable hecho.

Con este crimen tan cobarde, se expone una vez más, la grave situación en la que se encuentra nuestro país, pero sobre todo expone la vil impunidad con la que se puede privar la vida de las personas y en específico, la problemática de los feminicidios, por supuesto y desgraciadamente no son noticias ajenas, ya que la escalada de violencia en muchos estados de la república en este tipo de crímenes va en aumento y ahora la Cámara de Diputados lo vivió de manera muy directa e íntima, por lo que se espera una pronta acción para erradicar por completo estos certeros crímenes, queda demostrado que no hay estados ni personas exentas a esto, por lo que nunca debemos etiquetar a los ciudadanos como políticos, policías, familias, estudiantes, empresarios, empleados, etc., sino como mexicanas y mexicanos, cobijados por un mismo régimen de derechos, obligaciones, justicia y seguridad, pero que en estos dos últimos vemos que estamos totalmente rebasados.  

De acuerdo a las estadísticas oficiales, encontramos que respecto a los feminicidios estamos en números rojos y en incremento, por lo que el 2018 es considerado como el peor año para las mujeres respecto a este delito repuntando el Estado de México, Nuevo León, Chihuahua y la CDMX, que en su conjunto concentran 77 muertes, sólo en este año las cifras ascendieron un 15 porciento, en comparación al 2017, teniendo la cifra de 2 homicidios diarios y tan sólo en los primeros meses del 2018, se registraron 226 feminicidios. Como antecedente en 2015, fueron registrados 145 homicidios por cuestiones de género y si comparamos más estados hubo un incremento en 24 entidades.

Respecto a mi estado, Nuevo León, como se comentó anteriormente, tuvo un incremento de este delito, por ejemplo, se tienen los datos que el año pasado se registraron 43 feminicidios, pero por otro lado y para poder luchar contra este flagelo se implementó una Fiscalía Especializada en Feminicidios, para poder contrarrestarlo. Otro ejemplo es Chihuahua, que por cierto fue el primer estado en tipificarse este delito, y que nuevamente se incrementa la violencia, ya que en sus primeros cuatro meses se registraron 12 víctimas.

Ahora bien, ¿realmente las cifras son exactas?, ya que muchas organizaciones manifiestan que existen más cifras, pero al no ser considerados como feminicidios no entran en la estadística, pero siguiendo el patrón delictivo, argumentan que sí lo son, por lo que en un recuento no oficial se arrojan hasta 5 feminicidios al día.  En números nacionales, el INEGI nos dice que se registró un incremento del 18.1 porciento, al registrarse 2813 homicidios en 2016 a 3324 en 2017 y como dije anteriormente, va en aumento.

También, es importante saber en qué supuesto se establece el feminicidio, entendiéndose que surge de la necesidad de un delito que fue incrementándose en el tiempo, surgiendo como alternativa del homicidio, con la finalidad de reconocer y estructurar, la desigualdad, discriminación y violencia que sufre la mujer, aconteciendo con la muerte, que por cierto dicho término fue empleado por primera vez en 1970 por Diana Russell, que consideraba que el feminicidio se explica como toda forma de asesinato sexista, ostentando que los hombres lo motivan por un sentido de tener “derecho” o “superioridad” sobre las mujeres, ya sea por placer o deseos sádicos hacia ellas, o por la suposición de propiedad y por otro lado la Declaración sobre el Feminicidio del Mecanismo de Seguimiento Convención Belém Do Pará, lo explica como la muerte violenta por razones de género.

Para entender un poco mejor este concepto nos remitimos a 5 supuestos:  contextos y escenarios (circunstancias y lugares), sujeto activo (cualquier persona o grupo  tomando en cuenta conductas previas del agresor), sujeto pasivo (mujer), forma de violencia para ejecutar el delito (razones de género) y manifestaciones de violencia contra la mujer anteriores al feminicidio (violencia previa).

Derivado de lo anterior, concluyo diciendo que no necesariamente los homicidios significan feminicidios, pero es un hecho que en todos lo casos se da muestra del incremento de la violencia en el país, ya sea por materia de género o en cualquier otra tipificación, estoy seguro que cada entidad está haciendo lo propio mejorando o creando políticas públicas para erradicar este delito, estamos avanzando con nuevos instrumentos legales como la Ley General de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia y la declaración de Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres en doce estados, sin embargo, encontramos que las mujeres siguen siendo víctimas, debemos lograr que no sólo que se disminuya, sino que se erradique.

En este sentido, un buen comienzo y de manera muy personal es platicar con nuestras familias, para poder establecer sistemas de seguridad en rutas, horarios, amistades, reuniones, lugares, escuelas, etc., debemos combatir esta brecha de medición tan dolorosa, que ahora, sin duda, se ha convertido en una problemática nacional, tal pareciera que a parte de la desmedida delincuencia e impunidad en el país, ahora también nos convertimos en una comunidad insegura para la mujer, lo que por supuesto, no es nada alentador ni motivante, para las madres, esposas, hijas, primas, amigas, para todas las mujeres, que gritan con todas sus fuerzas: ¡Hasta cuándo!…

Por |2018-11-20T11:35:13+00:00noviembre 16th, 2018|Blog de Waldo, Kleroterion|Sin comentarios

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Waldo Fernández
Waldo Fernández González es Licenciado en Derecho por la Universidad Autónoma de Nuevo León, Tigre de corazón, tenaz y orgullosamente regiomontano.