FONDO MOCHES

In Columna

DE QUÉ HABLAMOS CUANDO HABLAMOS DEL “FONDO MOCHE”
POR WALDO FERNÁNDEZ.

Seguramente alguna vez has escuchado hablar del tan controvertido “fondo moche”. Pero qué es; cómo opera; cuáles son sus particularidades. A continuación permíteme aclarar todas éstas dudas.

¿QUÉ ES?

Es una de las partidas del Presupuesto de Egresos cuyo nombre oficial es Provisiones Salariales y Económicas. Fue creado a principios de los años ochenta como “Erogaciones nosectorizables”, pero a partir de 1990 cambió a su denominación actual.

A diferencia de otros ramos, la Secretaria de Hacienda es la encargada de administrarlo y cuenta con diversos fondos que pueden ser utilizados para fines diversos.

Su objetivo es canalizar recursos a entidades federativas y municipios, a través de fondos específicos cuya asignación no corresponde al gasto directo de las dependencias ni de las entidades de la administración pública federal.

Su objetivo es canalizar recursos a entidades federativas y municipios, a través de fondos específicos cuya asignación no corresponde al gasto directo de las dependencias ni de las entidades de la administración pública federal.

¿CÓMO OPERA?

Aunque la Secretaría de Hacienda fija los montos generales de cada partida, los legisladores son los que etiquetarán de manera específica cuánto dinero se destina a los proyectos de algunos fondos como el de Proyectos regionales, el de Fortalecimiento de la Infraestructura Estatal y Municipal y el Fondo Metropolitano.

Esto se realiza durante las negociaciones del Presupuesto de Egresos. Por ejemplo, los alcaldes, gobernadores, síndicos y regidores hacen fila en la Cámara de Diputados para poder presentar los proyectos que quieren financiar. Después, los diputados analizan dichas obras y comienzan la repartición de recursos.

¿POR QUÉ ES POLÉMICO?

Debido a que las reglas de operación de algunos fondos, específicamente el de Proyectos para el desarrollo regional, son muy generales, la Auditoría Superior de la Federación ha calificado este fondo como poco transparente porque muchas veces no cumple con el objetivo planteado; por ejemplo, ha detectado retrasos en las obras o deficiencias en las mismas.

Es un ramo que le permite a los diputados llevar proyectos que son poco monitoreados a sus distritos y eso muchas veces implica corrupción porque no hay la debida vigilancia y transparencia.

Este ramo es el más opaco de todos los que componen el Presupuesto federal, ya que se ha prestado en los últimos años a la reprobable práctica conocida como “moches”, donde legisladores de todos los partidos ofrecen a estados y el municipios etiquetar recursos de dicho ramo para sus proyectos de inversión, a cambio de recibir en pago un porcentaje del mismo, lo cual resulta por demás vergonzoso, inaceptable y por supuesto ilegal

¿CUÁNTO HA CRECIDO?

En los últimos años, el Ramo 23 ha duplicado su bolsa, pues pasó de tener 63 millones en 2012 a 141 mil millones en 2016. Sin embargo, hubo reducciones para 2017, cuyo monto etiquetado fue de 131 mil millones. Para 2018, Hacienda etiquetó 107 mil millones, los cuales podrían ser reducidos o ampliados por la Cámara de Diputados.

Otro caso polémico en torno al Ramo 23 fue cuando en 2015, diversas organizaciones como Fundar, IMCO y México Evalúa, interpusieron un juicio de amparo en contra de la Cámara de Diputados por exceder sus facultados a la hora de reasignar recursos del Presupuesto de 2016 para meterlos en este apartado.

Según el documento, los legisladores crearon nuevos fondos a partir de recortes hechos a rubros como educación salud, cultura y el campo, situación que es irregular debido a que el Ejecutivo Federal es el único que tiene la facultad para crear nuevas partidas.

Sin embargo, el amparo no procedió debido a que se excedió el tiempo de vigencia al terminar el año, pues los recursos ya habían sido gastados.

¿Qué tan injusto es el fondo de los moches?

¡Hagamos la prueba del ácido!

Cómo les fue a los Municipios más pobres de Nuevo León, donde  más de la mitad de la población vive en situación de pobreza:

  • Mier y Noriega donde el 86.6% son pobres  $3,400,000
  • Dr. Arroyo donde el 68.7% son pobres $0
  • Gral. Zaragoza donde el 68.4% son pobres $0
  • Lampazos con 48.7% en pobreza  $82,700,000
  • Cerralvo 36.3 en pobreza  $36,416,250
  • San Nicolás con 12% en pobreza  $295,615,000

Cuando llegué a San Lázaro pocos hablaban de la agenda legislativa o de alguna iniciativa personal,  el tema en boga era la enorme incertidumbre en la que se encontraba los diputados respecto a: cuanto nos va a tocar en el ramo 23 “el del fondo moche” las discusiones sobre la reforma educativa o financiera podrían esperar para mejor momento

Después de mi estupor al recibir tal dosis de real politik, yo,  como un ingenuo ciudadano que recién entra a este mundo de la política  asumí que solo tenía tres caminos.

1.- A donde fueres has lo que vieres. No, yo no llegue aquí par eso. Yo me he ganado el dinero con el que mantengo a mi familia siempre de manera honesta y no pienso cambiar.

2.- “Rasgarme  las vestiduras” y rechazar coléricamente esos recursos. Pensé: es lo correcto no me puedo prestar a esto. Pero por otro lado, pensé: en mi Estado hay tantas necesidades que me resulta en extremo frívolo sumir una postura moral, pero pasiva. Y  se me ocurrió una idea.

3.- Qué tal si cambiamos la inercia?

• A los fondos oscuros les ponemos luz y firmamos convenios de trasparencia

• Apoyamos proyectos que tenga alto impacto en la comunidad.

• Gestionamos proyectos sin pedir nada a cambio vigilando que se hagan las cosas bien para que nadie se robe le dinero.

Mi compromiso fue más allá y fui el único legislador que pidió desaparecer el tristemente denominado “fondo de los moches”, después del temblor y al menos conseguí se desapareciera el FORTALECE, uno de estos dos fondos, el otro aun existe. Reconozco que queda mucho por hacer, pero de momento nadie puede cuestionarme que puse mi granito de arena.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

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