¡EN SERIO! ¿Y el acoso cómo lo resuelvo?

¡EN SERIO!
¿Y el acoso cómo lo resuelvo?
Alberto Medina Espinosa

En menos de dos semanas Monterrey y su Área Metropolitana volvió a dar de que hablar en los comentarios sociales y sobre la mesa en referencia al  tema del acoso sexual, una práctica que existe y donde se conjuga poder y dominación sobre los seres humanos.

Estudiantes libres, de conciencia moral firme y social bien arraigada en el bien común,  alzaron la voz fuerte y claro, tanto universidades como la UANL y el ITESM, Campus Monterrey.
Los chicos, hombres y mujeres por igual,  manifestaron su sentir y repudiaron que Maestros, ya fueran de planta o  bien suplentes, como personal catedrático y administrativo diverso en los centros de estudios locales,  cometan este tipo de acciones en perjuicio del bien social de los estudiantes.

Un ¡¡no!!, es muy fácil de entender, es una negación rotunda a algo con lo cual alguien no esta de acuerdo hacer.
Este tipo de prácticas se resuelven con alzar la voz y denunciar, expresar su sentir, no caer en el juego del engaño y la perversión.

Las autoridades académicas como judiciales deben de ser conscientes  en indagar y resolver estas inquietudes, porque el veneno que se dispersa al atender  estas quejas, es tan malo como ignorarlo y dejar entre ver que está uno de acuerdo a este tipo de acciones.

Tan solo en esta misma semana el Consejo de la Judicatura Federal informó sobre la destitución del juez de Distrito Francisco Ramos Silva, por hostigar sexualmente a una subordinada, el acoso implica daño moral y  social a quien es víctima de él, y se requiere de un gran valor para hacer una denuncia.

El  ¡No!, es dejar  ser comparsa.

Por |2018-05-31T20:54:58+00:00junio 1st, 2018|Columna|Sin comentarios

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