Al debate se lo llevó el tren · Kleroterion por Waldo Fernández

In Columna

Al debate se lo llevó el tren
Por Waldo Fernández

Por segunda ocasión nos tocó ver el debate de los candidatos a la Presidencia de la República y algo muy curioso es que para ellos y sus coordinadores de campaña, cada uno se declaró avante y victorioso, además de hablar del impacto que tendrán en las encuestas, por supuesto, todos enalteciéndose.

Respecto a lo sucedido en este encuentro y más allá de entrar en factores como posturas, vestimentas, interacción y conexión con el público o audiencias televisivas, no encontré, para mi percepción, verdaderas propuestas o un debate de opiniones y estrategias, más bien un debate que podría parecer de todo menos de candidatos a la Presidencia del República.  

Jaime Rodríguez El “Bronco”, nuevamente se postró como el único independiente, por lo que eso debía darle mas crédito y actuaba conforme iba transcurriendo el debate, pareciendo improvisado, culpando a los partidos políticos por todos los problemas que tiene el país, reiterando el “mochar manos” a los corruptos, además de motivar a AMLO a abrazar a sus contrincantes, entre sus propuestas destaca expropiar Banamex, negociar con otros países y subir a 335 pesos el salario mínimo, así como ser un presidente itinerante e invertir en un fondo de fronteridad,

Para Ricardo Anaya, fue notorio el enfoque de ir sobre AMLO en toda oportunidad, ofreció algunas propuestas sobre reducir el ISR, exigir frenar el ingreso de armas, subir el salario mínimo a 100 pesos, abrir un debate sobre la legalización de la mariguana, agilizar los trámites de asilo a los migrantes, así como la defensa de los dreamers.

José Antonio Meade, arranca felicitando al Santos, sin embargo en sus intervenciones se muestra un estilo de comunicación plano, sin conexión con las personas, entre sus interposiciones sobresalió la de la Candidata por Morena, Nestora Santiago y de sus propuestas sobresale el invertir más en el Sur del País y vender a Japón y a Australia, blindar las aduanas, desarrollar un plan de infraestructura, reformar leyes para dar asilo, así como dar acceso a los migrantes al IMSS o empleos y a los dreamers, becas y bolsa de trabajo.

Andrés Manuel López Obrador, usó la mayoría de sus participaciones para ratificar sus ya conocidas expresiones de “la mafia del poder”, aprovechó los ataques ya que respondía con guiños despectivos, hasta guardó la cartera cuando Anaya se acercó a él, así como su dicho de “Ricky Riquín Canallín”, que fue trending topic en las redes, entre sus propuestas destacaron la de hacer frente a Trump, incluir el alza del salario mínimo en la negociación del TLC, acabar con la corrupción, firmar una alianza con EUA, Canadá y Centroamérica y que los consulados en México se conviertan en procuradurías del migrante.

Lo anterior, no dio los suficientes elementos para poder levantar la mano del vencedor, surgieron diferentes encuestadoras como Massive Caller, Numerus, Global Media Servicios, Conteo, que evaluaron y dieron su veredicto a favor de algún candidato en específico, sin embargo el resultado se basó en las propuestas simples y en los argumentos vacíos y atacantes.

En conclusión, sólo tuve depresión al escuchar el debate, ya que el nivel que se manejó no fue digno de candidatos a la presidencia por la falta de propuestas, fue muy complejo para los contendientes decir con palabras sencillas y precisas cómo van a hacer lo que prometen, es muy fácil prometer, pero no hacer; todos hablaron de percepciones, sin embargo nadie habla de resultados ni de lo que se ha hecho mal en pasadas administraciones, piensan que el progreso de México arranca cuando comiencen su administración.

Cada quien está atrincherado en una posición en donde no le suman nada al país y es muy triste porque uno de estos cuatro candidatos va a dirigir la nación. Su debate pareció anecdótico, con ocurrencias, algunos podrán hablar muy estructurado, pero nadie nos mostró fondo en sus propuestas. Parece ser que pase lo que pase lo único cierto es que el que sea presidente no va a tener las condiciones y las bases suficientes para cambiar nuestro destino, estamos condenados a ser el país donde cada nueva administración borra lo que hizo la otra, por lo que el debate me deja es un estado de depresión permanente, pues pareciera que México tiene un destino manifiesto y es a quedarse en la mediocridad, porque no se han generado líderes políticos a la altura.

Por otro lado, un tema alarmante y que para variar ningún candidato mencionó o hizo énfasis, es el robo de trenes y la violencia del país, el baño de sangre que sigue ocurriendo en México y que nadie le pone atención, la última vez que se atacó a un tren fue en la época de la revolución, Zapata y Villa eran quienes descarrilaban o tomaban trenes, pero en ese entonces los ideales y el concepto de justicia era distinto, siendo el ferrocarril la principal vía de comunicación; ahora, el robo ha crecido de manera alarmante y las formas son más violentas.

De acuerdo a la Agencia Reguladora del Transporte Ferroviario, roban principalmente alimentos como granos, vinos y procesados, con un 53%, el resto pertenece a productos terminados de consumo con un 30%, mercancías concernientes a la construcción 8.8% y de la industria automotriz con un 8.2%, los estados con más incurrencia son con el 46.4% Puebla, Veracruz y Guanajuato; de acuerdo a la SCT, indicó que hubo 852 robos a trenes durante enero-marzo del presente año. Como pueden ver esto ya es un delito muy grave en México, sin embargo, a mi parecer no lo es para los candidatos.

Finalizo diciendo que

“el plan de los presidenciables es que no hay plan, ni de seguridad, justicia y ni mucho menos de migración y frontera, o al menos no lo han demostrado”.

Recommended Posts